casa IMA

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año: 2018 / localización: Soto del Real, Madrid, España / diseño: Atipical (Ángela Ruiz) /colaboradores: David Fernandez-Camuñas/ sup construida:   260 m2/ construcción: (en construcción)

 

La vivienda unifamiliar que se describe en el presente proyecto se caracteriza por una morfología resultado del estudio de las condiciones climáticas del lugar y la adaptación a las mismas para un comportamiento bioclimático óptimo.

Por este motivo se define la morfología de la vivienda con una planta poligonal donde las paredes de mayores dimensiones corresponden al este y al oeste, respetando las lindes definidas en normativa, y abriendo la casa a las vistas del norte, y al sur como estrategia principal bioclimática.

La forma rectangular se quiebra estratégicamente para enfocar las vistas a las montañas circundantes.

Por ello se definen a continuación la ubicación en la parcela, la morfología general, los materiales de la envolvente y los sistemas constructivos empleados.

Situada en una parcela reducida, con vecinos colindantes en 3 de sus orientaciones y abierta al sur, hacia la calle. Una familia con 3 hijas necesita colmatar la edificabilidad, por lo que se define el volumen con un cubicaje que se quiebra al noroeste para abrirse a las vistas de la sierra. La ubicación en la parcela se define con el estudio geobiológico, evitando las zonas patógenas en áreas de descanso o puntos estructurales.

La estrategia proyectual comienza definiendo la envolvente de forma que se abren los huecos mínimos al este, sur y norte, definiendo estratégicamente una ventana al noroeste para las vistas, una al este, para la habitación central, y una ventana habitada al oeste, hacia las vistas.

La fachada sur se abre completamente para recibir el máximo soleamiento, aprovechando la radiación solar pero con una estrategia clara de autosombreamiento, donde la misma morfología de la casa protege de la entrada directa del sol en verano. Así, esta fachada se dibuja con líneas quebradas que responden a esta función de autosombreamiento, y a su vez, a la necesidad interna de privacidad y funcionalidad.  

La quinta fachada, la cubierta, se pliega para alojar los paneles solares y para dirigir las aguas hacia el patio central, regando el vergel que hace de pulmón de la casa, y la regula higrotérmicamente. Un segundo patio al norte permite tener vistas sin afectar al comportamiento energético, funcionando como un colchón-regulador térmico que capta el calor solar mediante un cierre abatible espejeado que dirige el sol al interior, hacia el jardín seco donde la grava actúa de acumulador térmico.

 

La vivienda se adapta a la filosofía de vida de la familia con tres hijas, donde los espacios comunes cobran especial importancia ya que deben actuar de catalizadores de la vida familiar, fomentando la comunicación y el encuentro. De esta forma se concatenan los espacios abiertos y los rincones de lectura, música, estudio, trabajo y encuentros gastronómicos y astronómicos, porque el huerto, las estrellas y la luna también forman parte de esta familia.